“Alimenta tu espíritu con la energía del propósito.”
Como una hoguera necesita leña, nuestra alma requiere combustible. La inspiración diaria es esa leña vital.
Sentir que lo que haces tiene un significado profundo es el motor más poderoso. Este aliento constante, alimentado por tu propósito, te dará la fuerza para mantener la llama viva, incluso en las noches más oscuras y frías.