“Que tu espíritu sea un motor incansable.”
Piensa en un antiguo molino movido por el viento. Tu espíritu, alimentado por la inspiración, puede ser esa fuerza constante.
Este impulso diario nos recuerda que poseemos una fuente inagotable de energía. Es el fuego interno que nos impulsa a la acción, a la superación, y a mantenernos en movimiento, sin importar las resistencias externas que encontremos en nuestro camino.