“La autocompasión es el aire que aviva tu llama interior.”
Sé amable contigo mismo en el proceso. Reconoce tus esfuerzos, celebra tus pequeñas victorias y perdona tus tropiezos. La autocompasión es el nutriente esencial para mantener viva tu inspiración.
Como un atleta que, después de un entrenamiento extenuante, se permite el descanso y la recuperación, tú también necesitas ese cuidado. Trátate con la misma gentileza que ofrecerías a un amigo querido. Esa serenidad interior es la base de una motivación sostenible.