“Que la chispa de tu propósito ilumine tu camino.”
La vida cobra sentido cuando está anclada en un propósito. Esta reflexión es un impulso para redescubrir o avivar esa llama interior, esa razón que da dirección y energía a nuestras acciones. Es el faro que disipa la niebla.
Visualiza un explorador antiguo navegando por mares desconocidos, guiado por las estrellas y el deseo de descubrir. Tu propósito es esa constelación, tu aliento la brújula que te mantiene en rumbo, sin importar las tormentas.