“La semilla de hoy es el árbol frondoso de tus mañanas.”
Cada acción, por mínima que parezca, es una semilla que siembras en el jardín de tu vida. Riégala con constancia, protégela del viento adverso y observa cómo germina. Pronto verás brotar un árbol robusto, cuyas ramas te ofrecerán sombra, frutos y el aliento de tus logros pasados.