“Deja que la resiliencia sea tu armadura, el <strong>estímulo</strong> que te protege y te impulsa.”
En la batalla de la vida, la resiliencia es tu mejor defensa y tu arma más poderosa. Es el impulso que te permite levantarte una y otra vez, más fuerte cada vez.
Considera al samurái que, tras cada herida, pule su katana y aprende de la batalla. Tú eres ese samurái. Siente este aliento como el temple que te fortalece y te impulsa a seguir adelante con determinación.