“Activa tu motor interno; el mundo exterior responde a tu ritmo.”
La verdadera fuerza y el movimiento provienen de la iniciativa personal. No esperes que las circunstancias te empujen; sé tú quien genere el cambio.
Piensa en un atleta que se prepara para una carrera. Su preparación y su energía inicial son lo que le dan la ventaja. Tu propia energía y la decisión de empezar son el motor que pone en marcha tu progreso, haciendo que el entorno se adapte a tu impulso.