“Que tu propósito sea el combustible de cada latido.”
Encuentra ese motor interno, esa fuerza motriz que trasciende la rutina. Tu propósito no es una meta lejana, sino la chispa que enciende tu espíritu en cada instante, dándole un sentido profundo a tu existencia.
Es como el aire que respiras; lo necesitas para vivir, pero cuando se une a un objetivo, te da la potencia para volar. Permite que tu misión interna sea el aliento que te impulsa más allá de tus límites percibidos.