“Cada instante es una chispa, enciéndela con tu intención.”
La vida no es una procesión lineal de eventos, sino una constelación de momentos fugaces. Este impulso diario nos recuerda que cada uno de esos instantes contiene la potencialidad de ser extraordinario, si le otorgamos nuestra atención plena.
Imagina cada segundo como una pequeña cerilla. ¿La soplarás sin más, o la acercarás a la mecha de tu propósito? La inspiración y la motivación residen en esa decisión consciente de encender la llama, de dar sentido a lo que hacemos, por insignificante que parezca.