“Sé el director de tu propia película, eligiendo cada día la escena de la acción y el guion del progreso.”
Tu vida es tu obra maestra. Tú tienes el poder de dirigirla. Cada mañana, elige la escena que quieres interpretar: una escena de esfuerzo, de aprendizaje, de avance. Escribe el guion con acciones deliberadas y diálogos de autoafirmación. Conviértete en el protagonista inspirador de tu propia historia.