“Cada paso en la neblina es un acto de fe, no de ceguera.”
Habrá días en que el camino no esté del todo claro, como avanzar a través de una densa niebla. En esos momentos, la motivación reside en dar ese paso adelante, confiando en tu dirección interna.
No se trata de ver el destino final, sino de sentir la tierra bajo tus pies y avanzar con la convicción de que cada movimiento te acerca. Es un estímulo para la perseverancia.