“Enciende la hoguera de tu propósito, y las sombras del desánimo huirán ante su calor.”
Un propósito claro actúa como un faro en medio de la niebla de la incertidumbre.
Hoy, recuerda por qué empezaste. Ese propósito es la leña que alimenta la hoguera de tu inspiración. Cuando sientas que el desánimo intenta apagar tu fuego, reacéndelo con la convicción de tu misión. El calor de tu propósito te dará la energía para seguir adelante, disipando cualquier oscuridad.