“Encuentra el combustible en la chispa de tu propósito.”
No se trata solo de tener un objetivo, sino de sentir esa llama interna que te impulsa a perseguirlo. Esa chispa es tu combustible personal, la energía que te hará avanzar cuando el camino parezca empinado. Cultívala, aliméntala con cada pequeño logro, con cada lección aprendida, y verás cómo esa energía te traslada más allá de tus propias expectativas.