“La imaginación es el primer paso hacia la creación; aliméntala, y el impulso para hacer surgirá.”
La capacidad de visualizar lo que deseamos es la chispa inicial que enciende el motor de la acción.
Considera a un soñador que concibe un invento revolucionario. Antes de que exista una máquina, hay una imagen mental clara, una idea poderosa. Esa visualización es el primer combustible.
Este es un aliento para nutrir nuestra fantasía creativa, reconociendo que es la fuente de la inspiración y el impulso para materializar lo concebido.