“Que tu aliento sea el viento que impulse tus velas.”
Tu respiración, ese ritmo constante, puede ser la fuerza que te empuje hacia adelante.
Con cada inhalación, absorbe inspiración; con cada exhalación, libera las dudas. Es una danza íntima de empoderamiento.
Visualiza tus metas como puertos lejanos; tu aliento, el viento que infla tus velas, guiándote sin cesar.