“Que tu aliento sea el impulso de tus pasos.”
Imagina que cada inhalación te llena de un propulsor invisible, y cada exhalación es el firme empuje que te lanza hacia adelante. No se trata solo de respirar; es de infundir intención en cada acto, de hacer que el simple acto de existir sea un motor constante para la acción. Permite que este ritmo vital te guíe con serenidad y determinación.