“Transforma la inercia del ayer en el impulso del hoy.”
El pasado es un trampolín, no un ancla.
No dejes que el peso de lo que fue te impida avanzar. La inercia del ayer solo se disuelve cuando encuentras el impulso del hoy. Cada nuevo amanecer te ofrece la oportunidad de reescribir tu impulso, de dejar atrás la complacencia y abrazar la acción. El presente es tu lienzo, libre de las manchas del pasado.