“Sé el arquitecto de tu propio aliento vital.”
La vida nos presenta materiales, a veces escasos, a veces abundantes. La motivación diaria es la habilidad de tomar esos elementos y, con imaginación y tenacidad, construir los cimientos de un día productivo y pleno.
No eres un mero espectador de tus circunstancias; eres el creador de tu propia atmósfera interior. Piensa en cada acción, cada pensamiento, como un ladrillo que colocas con propósito. Si el día amanece gris, tú puedes pintar el cielo con los colores de tu ánimo.