“Que tu propósito sea el faro en la neblina cotidiana.”
En las mañanas de bruma, cuando el rumbo parece incierto, aferrarse a nuestro "por qué" es como encontrar una brújula infalible. Este propósito actúa como un faro, cortando la niebla de la duda y guiándonos hacia el puerto de nuestros sueños, recordándonos la esencia de nuestro viaje.