“El impulso nace del valor de enfrentar el desafío.”
No huyas de las dificultades; abrázalas como oportunidades para fortalecer tu espíritu. El verdadero impulso nace del valor que encuentras al enfrentar cada desafío, grande o pequeño. Piensa en la roca que, al ser pulida por el río, adquiere un brillo especial. Tu capacidad para superar es tu brillo inherente.