“El primer paso es el eco de tu voluntad.”
No esperes la tormenta perfecta para iniciar tu viaje. El impulso más poderoso nace en la decisión de mover tu primera pieza, incluso si el tablero aún está incompleto. Ese primer movimiento, por pequeño que sea, resuena con la fuerza de tu determinación.
Imagina a un atleta que se prepara para una carrera. No se detiene a contemplar la distancia total, sino que se enfoca en el primer impulso de sus piernas al cruzar la línea de salida. Ese es el auténtico aliento que pone en marcha todo lo demás.