“La dicha es una chispa que se enciende en la acción y se aviva con la intención positiva.”
El bienestar no es un estado pasivo, sino una energía que se activa. Cuando nos movemos hacia nuestros objetivos con una mentalidad constructiva, esa chispa inicial se transforma en una hoguera de gozo. La intención de hacer el bien y de mejorar, incluso en los pequeños actos, alimenta nuestra felicidad.