“El placer es un destello, el gozo es la luz perpetua del alma.”
Pensar en la felicidad como una linterna que ilumina constantemente tu camino, en lugar de un fuego artificial que deslumbra por un instante. El gozo, esa sensación más duradera y profunda, se construye a partir de la apreciación de las pequeñas maravillas cotidianas, de la conexión genuina con otros y del sentido de propósito.
- Es la brasa cálida, no el fugaz fogonazo.
- El placer es la sonrisa fugaz, el gozo es la paz que se instala.