“El placer reside en la alquimia de los pequeños detalles.”
Piensa en la felicidad no como una gran obra de arte, sino como una colección de pequeños bocetos exquisitos. El placer verdadero se encuentra en la habilidad para transformar la humilde materia de los pequeños detalles, como el aroma del café o la calidez de un abrazo, en oro puro.