“El contento es el silencio del alma que ha dejado de anhelar.”
Es un estado de reposo, donde la constante búsqueda de algo más se desvanece. El contento llega cuando abrazamos nuestra realidad, cuando encontramos paz en el ser, y no en el tener. Es una quietud profunda, un bienestar que no necesita validación externa, un regalo para el espíritu.