“La felicidad es la sabiduría de encontrar consuelo en la impermanencia, sabiendo que cada ciclo trae nuevo gozo.”
Aceptar que todo cambia nos libera de la ansiedad y nos permite disfrutar de cada etapa. La vida es un río que fluye, y en su movimiento constante reside la dicha.
Piensa en las estaciones del año. Cada una tiene su belleza y su propósito. Al acoger esa transitoriedad, encontramos una satisfacción serena en el ciclo continuo de la existencia.