“La dicha es el eco de la empatía en el alma.”
La dicha más resonante no se encuentra en el egoísmo, sino en la profunda conexión y comprensión hacia los demás, en ese reflejo de sus alegrías y tristezas en nuestro propio ser.
Piensa en la satisfacción de ayudar a alguien en necesidad, de compartir una carga, de celebrar un triunfo ajeno. Esa empatía crea un eco de dicha que se devuelve multiplicada.
Es como lanzar una piedra a un estanque quieto; las ondas se expanden, tocando y elevando todo a su paso, creando un bienestar colectivo.