“El contento se halla en desatar los nudos de la autoexigencia.”
Nuestra propia mente puede ser la arquitecta de nuestra infelicidad. Al desatar los nudos de la autoexigencia, de los "deberías" y las expectativas irrealistas, permitimos que el contento, esa suave brisa de aceptación, inunde nuestro espíritu.
Frases relacionadas
- “La euforia brota al celebrar las pequeñas victorias, como chispas en la noche.”
- “Tu mayor placer es el eco de tu propia bondad.”
- “La satisfacción es la quietud del alma que ha cumplido su latido.”
- “El bienestar se esconde en la generosidad de tu propia sonrisa.”
- “La dicha no se busca, se cultiva en el jardín de la paciencia.”