“La dicha florece en el jardín del ahora.”
A menudo, nuestra mente es como un jardinero que vive ansioso por el futuro, descuidando las flores que ya abren sus pétalos en el presente. La verdadera ventura no es una meta lejana, sino el aroma que emana de cada instante vivido plenamente. Es como disfrutar del sol de la mañana en tu piel, sin preocuparte por la puesta de sol.