“La felicidad es un jardín secreto que se cultiva en el alma.”
La felicidad no es una estación a la que se llega, sino una forma de viajar. Es ese espacio interior que nutrimos con gratitud y pequeñas siembras diarias de autocompasión. Como un jardín, requiere atención constante, remover la maleza de las preocupaciones y plantar las semillas de la alegría en cada amanecer.