“La plenitud se esconde en la simpleza de ser.”
No busques la plenitud en hazañas monumentales o posesiones deslumbrantes. Se revela en la quietud de un instante presente, en la contemplación de una nube viajando por el cielo, en la conexión silenciosa con tu propio ser. Es un estado de abundancia interna que no depende de factores externos, sino de la capacidad de apreciar la existencia en su forma más pura y esencial, encontrando dicha en la mera experiencia de estar vivo.