“Tu alegría es el sol que derrite la escarcha de la rutina.”
La monotonía puede congelar nuestro espíritu, cubriéndolo con una capa de escarcha gris. Pero tu propia alegría, esa chispa interna, tiene el poder de un sol radiante, capaz de derretir esa frialdad y devolverle vida y color a tus días.