“Placer es la caricia fugaz, gozo es la canción que perdura.”
Entender la diferencia es clave. El placer es un bocado dulce, una sensación que se desvanece rápidamente. El gozo, en cambio, es la melodía que resuena en tu alma mucho después de haberla escuchado.
Busca la profundidad de la melodía, esa vibración que se anida en tu ser y te acompaña, no solo la efímera dulzura del instante.