“El placer se esconde en las grietas de la imperfección.”
No busques la perfección absoluta, pues en las imperfecciones reside la autenticidad y el encanto. Aceptar nuestras fallas y las de los demás nos permite saborear un placer más real, una dicha genuina que surge de la comprensión y la empatía. Es en esos detalles, como en una vieja casa con carácter, donde encontramos un gozo único.