“La serenidad: el lienzo donde se pinta la auténtica felicidad.”
Antes de que la felicidad pueda manifestarse plenamente, es necesario preparar el lienzo de nuestra mente con la serenidad. Una mente agitada es incapaz de apreciar las tonalidades de la dicha.
Encontrar momentos de calma, meditar o simplemente respirar profundamente, nos ayuda a limpiar las pinceladas de preocupación, creando un espacio para que el color vibrante del bienestar pueda ser aplicado.
Es la paz interior la que permite que la verdadera satisfacción sea apreciada.