“El placer efímero es un guiño; el gozo perdurable, una resonancia.”
Hay chispazos de regocijo que iluminan nuestro camino, como una estrella fugaz en la noche. Pero el bienestar auténtico, esa sensación de dichosa satisfacción que perdura, es como una melodía que vibra en lo más hondo de nuestro ser, enriqueciendo cada nota de nuestra existencia.