“Cultiva tu jardín interior y cosecharás placeres duraderos.”
Imagina tu mente y tu corazón como un jardín. Si solo siembras quejas y miedos, cosecharás espinas. Pero si dedicas tiempo a nutrir pensamientos positivos, a regar tus pasiones con esfuerzo y a podar las dudas, tu jardín florecerá con placeres duraderos, como frutos dulces y fragantes que te alimentan.