“El placer sutil de ser uno mismo, sin adornos.”
La felicidad genuina reside en la autenticidad, en despojarnos de las máscaras que la sociedad o nosotros mismos hemos impuesto. Es el placer íntimo de sentirnos plenos en nuestra propia piel, sin pretensiones, como una roca antigua que conoce su sitio en el universo.