“El gozo es el tesoro escondido en la aceptación de uno mismo.”
La búsqueda externa de aprobación puede nublar nuestra capacidad para encontrar la felicidad interior. Cuando abrazamos nuestras imperfecciones, celebramos nuestras fortalezas y nos aceptamos tal como somos, descubrimos un tesoro de gozo que reside en nuestro propio ser, incondicional y eterno.