“La dicha se encuentra al desatar los nudos de la autocrítica.”
Liberarse de la tiranía de las autoexigencias desmedidas y la autocrítica constante abre paso a un bienestar profundo. Permite que tus imperfecciones sean el lienzo donde se pinta tu autenticidad.
Piensa en un pájaro cautivo. Su canto se apaga al sentir las rejas. Pero cuando las rejas desaparecen, su melodía vuelve a ser libre y vibrante. La autocrítica son esas rejas que limitan la expresión de nuestra dicha intrínseca.