“El placer es el eco sutil de un deseo cumplido, o de uno que aún anhelamos con esperanza.”
El placer puede surgir tanto de la concreción de nuestras aspiraciones como de la dulce expectativa de lo que está por venir. Es la satisfacción que acompaña la consecución, pero también la excitación anticipatoria. Cada deseo, vivido con ilusión, deja una huella de placer en nuestro sendero vital.