“La dicha no es una meta, sino el susurro del camino.”
Encontrar la dicha no implica llegar a un destino final, sino saborear el presente. Es como el murmullo constante de un río que fluye, cada ola trayendo una nueva oportunidad de apreciación. No esperes a que las circunstancias sean perfectas; la serenidad se cultiva en el ahora.