“El gozo se esconde en el atardecer de tus miedos.”
El gozo, esa luz cálida que anhelamos, a menudo se revela tras la disipación de nuestras propias sombras. Piensa en cómo la luz dorada del atardecer irrumpe una vez que el sol se oculta; de manera similar, la alegría emerge cuando permitimos que el miedo, esa densa niebla, comience a disolverse. Es un renacer, una dulce liberación que nos permite contemplar la belleza del día que se va, y la promesa del que vendrá, con una serenidad renovada.