“El placer más sublime es el susurro de la autocompasión.”
Esta expresión resalta la importancia de ser amables y comprensivos con uno mismo, especialmente en momentos de dificultad, como fuente de bienestar.
Piensa en un amigo que te consuela cuando estás triste. La autocompasión es ofrecerte a ti mismo ese mismo consuelo. Es un placer suave y sanador, como un bálsamo que alivia el dolor y nutre el alma, permitiendo que la dicha regrese.