“La alegría es el tesoro escondido en la gratitud por el simple hecho de existir.”
Este profundo aprecio por la vida misma, por la oportunidad de experimentar, es una fuente inagotable de alegría. No necesitas grandes hazañas para sentirla; basta con reconocer el milagro de tu propia existencia. Es como encontrar oro en las rocas más comunes, una dicha que emana de la simple consciencia de ser.