“El gozo se encuentra en la música silenciosa de tu ser, esperando ser escuchada.”
A menudo buscamos el gozo en el ruido exterior, en las distracciones y en los eventos ruidosos, sin darnos cuenta de que la fuente más profunda de esa sensación reside en la armonía interna de nuestro propio ser. Es una melodía sutil, una música silenciosa que solo podemos percibir cuando nos sintonizamos con nosotros mismos.
Como un músico que escucha la partitura en su mente antes de tocarla, tenemos una sinfonía de potencial de gozo dentro de nosotros. Requiere quietud, introspección y la voluntad de "escuchar" las vibraciones más profundas de nuestra alma. Cuando lo hacemos, descubrimos una fuente inagotable de satisfacción.