“La alegría no es la ausencia de problemas, sino la fortaleza para bailar bajo la tormenta.”
La alegría genuina no se encuentra en la fantasía de una vida sin obstáculos, sino en la fuerza interior que nos permite seguir adelante con optimismo incluso en medio de las dificultades. Es la resiliencia que transforma los desafíos en oportunidades para desplegar nuestra capacidad de gozo y satisfacción. Piensa en un músico que compone una bella melodía con el sonido de la lluvia de fondo.