“El contentamiento es el tesoro que no se puede robar.”
El contentamiento, esa satisfacción interna y duradera, es un tesoro que se forja en el interior y que ninguna circunstancia externa puede arrebatar. Es la riqueza del alma.
El contentamiento, esa satisfacción interna y duradera, es un tesoro que se forja en el interior y que ninguna circunstancia externa puede arrebatar. Es la riqueza del alma.