“La dicha es el eco de un corazón que baila al ritmo del presente.”
La dicha, esa chispa fugaz que nos ilumina, no reside en la espera de un futuro glorioso ni en la nostalgia de un pasado idílico. Es la melodía que nuestro ser entona cuando se sincroniza con la cadencia exacta del ahora. Como un violinista que encuentra la perfección en cada nota, encontrar la dicha es abrazar el instante sin juicios, permitiendo que la alegría impregne cada respiración.