“El culmen del deleite se halla en la gratitud por lo que ya es.”
El deleite, esa satisfacción plena, no espera a la abundancia desbordante. Florece en la apreciación humilde de lo que el presente te ofrece. Imagina un cuentacuentos narrando historias maravillosas; la gratitud es el público atento que hace posible la magia.